20 DE ABRIL: ¡HEIL HITLER!
“IMPERSONALIDAD, CULTO A LA PERSONALIDAD Y 20 DE ABRIL”
- Extraído de http://www.ultimoreducto.com/
Ningún marxista ni comunista celebra la fecha de nacimiento de Marx, Engels, Lenin, Mao o Stalin, y ningún pais ni grupo demócrata celebra la fecha de nacimiento de Rousseau, Daton, Churchill, Mirabeau, Roosevelt, ect…..
En cambio nosotros los Nacionalsocialistas tenemos en el 20 de Abril una celebración obligada… Nuestro caso no tiene tampoco nada que ver con el ‘culto a la personalidad’ que se manifestaba en la URSS de Stalin, en la China de Mao, en la Rumania de Ceaucescu, donde los palaciegos debían celebrar con grandes manifestaciones y alabanzas el cumpleaños del dictador omnipotente, so pena de ir a parar a la tumba, o por lo menos perder todas las prebendas de la nomenclatura en el poder. Una vez perdido el poder ya nadie recuerda el nacimiento de Mao o Stalin… mientras que nosotros, sin poder alguno, sacrificando tiempo, medios y esfuerzas, incluso en peligro legal a veces, sin que nadie nos lo agradezca y recompense, celebramos siempre el 20 de Abril.
¿Cuál es la razón?, ¿es que somos fetichistas de Hitler o creemos que es un ‘dios’ como los cristianos al celebrar en Navidad el nacimiento de Cristo?. Nada de eso, para comprender el por qué profundo del 20 de Abril debemos entender la visión de la personalidad en el Nacionalsocialismo.
La democracia (sean de derechas o marxista) no solo no creen en la personalidad sino que la reduce al ‘número’, al voto, a la igualdad, y no da importancia a la vida privada, a la personalidad de cada uno cuando se trata de política, de acción en la comunidad, sino que valora solo el voto obtenido. Así tanto Rousseau, Daton, Churchill, Mirabeau, Roosevelt como muchos de sus dirigentes, eran personalmente gente de muy baja calidad, Danton un ladrón confeso, Churchill un alcohólico enamorado del lujo, cada uno sin ninguna sensibilidad artística, sin mostrar amor alguno a la naturaleza, a menudo con unas vida privadas familiares muy lamentables, pero todo ello no importa si apoyan la igualdad y logran el voto de una cantidad, no de una calidad.
La democracia como sistema no se basa en personas de alta calidad sino en el poder del dinero en manos de una ‘élite de usureros’, que mediante la propaganda y la Banca logran el control de los políticos… de esa forma la calidad humana no cuenta, sino solo o su dinero o su obediencia al poder del dinero, su ‘gestión’ acorde al poder real superior. La ‘Impersonalidad’ es una norma en la democracia, donde el que alguien sea excepcional, honrado y artista no tiene valor frente al que tiene dinero o logra votos por el apoyo del dinero. El ‘hombre del Partido electoral’ no necesita ni se le pide una vida ética y sensible, sino una obediencia a la igualdad del voto y al poder del dinero.
En el comunismo el ‘culto a la personalidad’ se ha dado de una forma increíble durante el poder tiránico de algunos de sus dictadores más sangrientos y neuróticos. Llamamos ‘culto a la personalidad’ lo contrario a la ‘personalidad’. Ahí se alaba y adula al ‘poder’, no a la persona. Stalin o Mao tuvieron una auténtica corte de bufones aduladores, masas dedicadas a su adulación en ‘su aniversario’, pero ninguna de esas adulaciones superó la muerte o la pérdida de poder del adulado.
En realidad, y eso es esencial para entender el 20 de Abril, Stalin, Mao, Ceaucescu o el tirano de Albania (de cuyo nombre ya nadie se acuerda ahora), eran personalmente gentes de una calidad tan ínfima que parece mentira que lograsen algo. Todos ello fueron semi analfabetos, jamás les interesó ni el Arte ni la Naturaleza, maltrataron a sus esposas como Mao o Stalin, asesinaron a sus aduladores a la más mínima duda o contradicción. Mao estuvo rodeado de prostitutas, Stalin no tenía conocimiento alguno de artes ni mostró interés alguno por alguna faceta sensible.
No hay pues ‘personalidad’, sino ‘Poder’ en el ‘culto a la personalidad’ del comunismo extremo, que tiene hoy aun su paradigma en el neurótico régimen comunista-hereditario de Corea del Norte.
Frente a todo ello el Nacionalsocialismo centra su visión del mundo en la Personalidad, en la persona como ser humano, en su Calidad. Ni su cantidad ni su poder son la base, sino su calidad.
No celebramos realmente el 20 de Abril solo el nacimiento del fundador del Nacionalsocialismo, sino que esta fecha es en realidad un Homenaje a la Persona, al Estilo del Ser Humano.
Si Hitler hubiera sido solo un gran teórico y un gran revolucionario, podríamos celebrar sus triunfos pero no su nacimiento, no su ‘persona’. Así celebraríamos el 30 de Enero pero no el 20 de Abril. Y yo añadiría que si Hitler hubiera sido un borracho millonario como Churchill o un prostituto maltratador como Mao, yo no celebraría ni el 20 de Abril ni el 30 de Enero, pues los triunfos de los malvados, no me interesan ni siquiera si son válidos como ‘políticos’… de la misma forma que hoy no tengo simpatía alguna por esos presuntos camaradas que llevan una vida de borrachos y gamberros, corruptos en sus negocios, infieles en su familia, pero escupen palabras ‘nazis’, ellos no son dignos del 20 de Abril.
Hitler fue una persona extraordinaria, no solo por su aspecto político. Y cuando la Historia une de forma muy rara, casi de forma excepcional, un gran Hombre a una Revolución (política o artística), es cuando hay que celebrar la fecha del nacimiento de ese gran Hombre.
Enamorado de la Naturaleza en todas sus facetas, practicante de varias artes, pintor correctísimo, apasionado por la música hasta intentar componer una ópera, arquitecto diseñador de inmensos monumento de un arte nuevo totalmente, persona de una enorme sensibilidad, vegetariano por amor a los animales, dedicó el dinero que ganaba a montar un Museo de Pintura en su ciudad natal, delicado con las mujeres en todo momento, incapaz de groserías, ni fumaba ni bebía alcohol, Hitler fue un ejemplo como persona y además trató de llevar a la comunidad esa elevación personal, esa es la esencial de la revolución Nacionalsocialista.
Y este es otro tema esencial en nuestra celebración: hay muchas, afortunadamente, personas de gran calidad humana en nuestra raza, y en la humanidad en general, gentes sensibles, bondadosas, amantes de las artes y la naturaleza, gentes incluso generosas con los necesitados, pero Hitler añade una característica que es muy rara, la de sacrificarse por su Comunidad, luchar por todos, no por su propio interés o por los necesitados que conoce, sino por todo su Pueblo. Establecer una Revolución para sacar a todos de la decadencia y la miseria moral y material. Y por ello no solo luchó toda su vida, sino que murió por ello.
De la misma forma los wagnerianos celebramos el 22 de Mayo de 1813, pues en Wagner se resumen las mismas características de una vida de Héroe al servicio de una Revolución artística para Redimir al Pueblo, Wagner no es solo un artista, sino que luchó por una humanidad sensible y superior a través del Arte. Y por ello se sacrificó hasta lo indecible, se arruinó y murió trabajando en ello.
Y por eso celebramos el 20 de Abril, no solo para recordar a un hombre sino para recordar un Persona que quiso hacer de los humanos algo superior, elevarlos a Personas por el Arte, la sensibilidad y la Etica.
Hitler no fue un dios, ni infalible, sino solo una Persona que se sacrificó para lograr una humanidad mejor. Por eso, hoy, ahora, cuando nadie nos lo recompensará, sin interés material alguno, nosotros celebramos el 20 de Abril, con el optimismo de saber que hay una opción para salir de esta sociedad decadente y lograr que las gentes de nuestro pueblo sean mejores, ni mas ricos ni más iguales, sino Mejores.
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~ por Mikelatz en 20/04/2010.
Escrito en Nacionalsocialismo



¡ HEIL HITLER!